En concreto la costa cantabrica nos ofrece todo lo necesario para pasar una tarde de tranquilidad y disfrute, incluso en invierno he de decir.
Y ya se sabe que ante paisajes de tan ingente belleza, surgen como un chorro las ideas.
Habia recojido, durante mis paseos invernales con Putxo, unas conchas y este verano encontre mas cosas, entre ellas piedras.
Estas piedras redondeadas por el efecto del agua haciendolas rodar sobre la arena, son perfectas para decorar con mi tecnica favorita, crochet.





